METODOLOGÍA

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Nues­tro Cen­tro quie­re ser fuen­te de ins­pi­ra­ción edu­ca­ti­va. La frase “La educación encierra un tesoro” resume nuestra visión de la metodologíaFoto Interior Metodología que proponemos, siempre partiendo de que la personalización de la enseñanza es esencial.

Algunos de nuestros criterios pedagógicos son:

  • Edu­ca­ción per­so­na­li­za­da.
  • Se­rie­dad y ri­gor en to­das las ac­cio­nes edu­ca­ti­vas.
  • Nos apoyamos en un aprendizaje ac­ti­vo (el alumno co­mo pro­ta­go­nis­ta prin­ci­pal de su pro­ce­so de apren­di­za­je), crea­ti­vo (le ayu­damos­ a ver las co­sas des­de di­fe­ren­tes pers­pec­ti­vas), coope­ra­ti­vo (fru­to de la in­ter­ac­ción que se es­ta­ble­ce en­tre los pro­pios alum­nos) y sig­ni­fi­ca­ti­vo (con la idea de que el alumno sepa re­la­cio­nar­ los contenidos para apli­car­los a su vi­da dia­ria).

Damos especial significación a:

Inteligencias múltiples

Además del desarrollo de competencias básicas presentes en el modelo educativo actual, a par­tir de nuestro Carácter Pro­pio del Cen­tro, fun­da­men­ta­do en un hu­ma­nis­mo cris­tiano, añadi­mos una no­ve­na com­pe­ten­cia: la espiritual.

Metodología activa

Cual­quier per­so­na apren­de más si rea­li­za ac­ti­vi­da­des: ana­li­zar, re­la­cio­nar, bus­car, rea­li­zar, com­pro­bar, for­mu­lar hipóte­sis, par­ti­ci­par en de­ba­tes, eva­luar, etc. son sólo algunos ejemplos. Creemos que lo que se apren­de ha­cien­do se apren­de me­jor.

Aprendizaje cooperativo

Impulsamos las re­la­cio­nes en­tre igua­les. Gracias a nuestra disposición especial en grupos cooperativos en todas las etapas, permitimos la coor­di­na­ción de in­tere­ses, la to­ma co­lec­ti­va de de­ci­sio­nes, la or­ga­ni­za­ción del tra­ba­jo en equi­po, la dis­tri­bu­ción de res­pon­sa­bi­li­da­des y ta­reas, la ayu­da mu­tua y la su­per­ación de los con­flic­tos me­dian­te el diálo­go y la coope­ra­ción.

Aprendizaje significativo

Los alum­nos apren­den de for­ma sig­ni­fi­ca­ti­va a par­tir de sus ex­pe­rien­cias y co­no­ci­mien­tos pre­vios, re­la­cio­na­dos con los nue­vos apren­di­za­jes que van a rea­li­zar. El do­cen­te actúa co­mo guía, me­dia­dor y acompañante.

Es fun­da­men­tal fa­vo­re­cer la me­mo­ria com­pren­si­va fren­te a la me­mo­ria acu­mu­la­ti­va.

Incorporación de las tecnologías de la información y de la comunicación

La com­pe­ten­cia di­gi­tal im­pli­ca el uso ex­per­to y críti­co de las tec­no­logías en la so­cie­dad de la in­for­ma­ción. Queremos desa­rro­llar en nues­tros alum­nos una ac­ti­tud po­si­ti­va y sen­si­ble ha­cia el uso de In­ter­net y otras he­rra­mien­tas de co­mu­ni­ca­ción.

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Aplicación a situaciones reales

El do­cen­te proporciona opor­tu­ni­da­des pa­ra que los alum­nos com­prue­ben y apli­quen los co­no­ci­mien­tos ad­qui­ri­dos y to­men con­cien­cia de la uti­li­dad prácti­ca de di­chos apren­di­za­jes.

Autonomía para el aprendizaje reflexivo

Apren­der a aprender es uno de nuestros prin­ci­pios esen­cia­les. Los docentes generan nue­vas es­tra­te­gias que per­mi­tan a los alum­nos aco­me­ter nue­vos apren­di­za­jes sin la de­pen­den­cia de otros adul­tos.

En­señar a pen­sar y a re­fle­xio­nar con­lle­va la uti­li­za­ción de méto­dos que den oportuni­da­des a los alum­nos pa­ra po­ner en prácti­ca su pen­sa­mien­to críti­co y crea­ti­vo.