CUARESMA: PONGA PERDÓN

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En cuaresma, Dale la vuelta a tu mundo: ¡Muévete! Nos centramos en la oración de San Francisco, “Donde haya ofensa, ponga yo perdón”. Con el texto evangélico que va a centrar nuestra reflexión durante esta cuaresma es la parábola del hijo pródigo (la parábola del Padre Bueno).

AMOR, PERDÓN, ALEGRÍA Y FIESTA son los valores que experimentaremos en las distintas semanas de la “cuarentena” haciendo un itinerario de camino.

AMOR: SEMANA 1

“Ponedle en su dedo el mejor anillo

Un anillo nuevo hace referencia a un compromiso nuevo y definitivo. Ante la relación rota con el padre, el hijo no se siente merecedor de ese nombre.

Perdida su filiación, solicita al padre un tratamiento distinto, no es merecedor del anterior, por eso solicita un tratamiento por debajo del que tenía anteriormente. El amor del padre, su eterno corazón amoroso y bondadoso, no se lo puede permitir. No sólo no le “rebaja”, sino que hace con su hijo un nuevo y definitivo compromiso de amor. Una nueva alianza, simbolizada en el nuevo anillo.

 PERDÓN: SEMANA 2

“Se puso en marcha y cogió el camino de regreso a la casa de su padre. El padre salía todos los días al camino para ver si regresaba su hijo. Por eso, cuando el hijo estaba todavía lejos de la casa, el padre le vio, corrió hacia él, le abrazó emocionadísimo y le llenó de besos. Pero el padre dijo a sus criados: Rápido… ponedle… unas sandalias en sus pies descalzos”.

Unas sandalias nuevas. Las anteriores ya están desgastadas, rotas, perdidas… Han transitado caminos peligrosos, caminos no deseados nunca por el padre. Pero su hijo quiso ejercer su libertad y caminó por donde quiso. Caminos que llevaron a la perdición, a no encontrarse buen consigo mismo. Él lo reconocerá después y decidirá: “Volveré”.  Volvió con un corazón pasado por la prueba y desanduvo el camino de vuelta a casa.  El padre le regala unas sandalias nuevas porque, a partir de ahora, transitará por nuevos caminos.

ALEGRÍA: SEMANA 3

“Pero el padre dijo a sus criados: Rápido, matad el cordero más gordo que tengamos y celebremos una gran fiesta…”

Todo es nuevo y mejor. Con las relaciones reestablecidas el amor adquiere dimensiones, hasta ahora, desconocidas. Las relaciones y los acontecimientos importantes suelen celebrarse, sellarse, en torno a la mesa. Todo esto nos recuerda el profundo simbolismo, escatológico, de las comidas de Jesús. Nos hablan del mejor cordero. Fiesta grande, alegría grande.

 FIESTA: SEMANA 4

“Pero el padre dijo a sus criados: Rápido, id ahora mismo a buscar el mejor traje y vestidle“.

Para los grandes acontecimientos nos ponemos vestidos nuevos. Unas vestiduras nuevas simbolizan un cambio de actitud. Ante las cosas y, sobre todo, ante las personas. Un cambio de vida. Se trata de otra forma de estar ante la vida y ante los demás.

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